
SeNaSa sitúa déficit operativo en RD$14,700 millones y detalla pagos, subregistros y cancelación de contratos
Santo Domingo. El director ejecutivo del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), Edward Rafael Guzmán Padilla, informó que la institución registraba un déficit operativo de RD$14,700 millones, según datos oficiales contenidos en auditorías en fase final realizadas por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), cifra que desmintió montos mayores que habían circulado públicamente.
Durante una entrevista en el programa El Día, Guzmán explicó que, pese a ese déficit heredado, SeNaSa cerró el año 2025 con un resultado positivo de RD$1,034 millones, lo que permitió reducir el déficit operativo a unos RD$13,700 millones, de acuerdo con datos preliminares sujetos a auditoría externa.
El funcionario indicó que, al asumir la dirección de SeNaSa en agosto de 2025, encontró una situación financiera compleja que obligó a reconstruir los datos institucionales, incluyendo el borderó, el sistema de autorizaciones médicas mediante el cual las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) reportan información al órgano supervisor.
Explicó que, en el caso de hospitalizaciones y emergencias, el sistema utilizaba montos promedio, debido a que el costo final solo se conoce al cierre del servicio. Sin embargo, según lo observado en documentos del Ministerio Público, esos montos habrían sido colocados a la baja, lo que provocó un subregistro de la realidad financiera de la institución.
Guzmán señaló que, antes de su llegada a SeNaSa, cuando se desempeñaba como gerente general del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS), participaron junto a la SISALRIL en un acompañamiento a la ARS estatal tras detectarse retrasos en los pagos a prestadores, lo que encendió las primeras alertas. Indicó que, independientemente de los registros internos, los reclamos y facturas de los prestadores evidenciaron la situación real de la institución.
En relación con los pagos prospectivos, el director de SeNaSa detalló que estos representaban más de RD$170 millones mensuales, incluyendo pagos capitados por unos RD$112 millones, además de otros contratos en áreas como rehabilitación y dermatología.
Sobre el caso de la clínica Cruz Jiminián, Guzmán precisó que esta recibía RD$3.7 millones mensuales por concepto de pago prospectivo asociado a emergencias del régimen subsidiado, mientras que otros servicios como imágenes, hemodinamia y la atención al régimen contributivo se pagaban por separado, bajo la modalidad de pago por servicio.
Indicó que, en el sistema de SeNaSa, las emergencias del régimen subsidiado se registraban con un monto promedio de RD$300, lo que habría generado un subregistro estimado entre 30 % y 60 % respecto a los servicios realmente prestados.
Guzmán explicó que, por disposición del órgano regulador, SeNaSa inició el desmontaje de los contratos prospectivos y que, al no ser viable pagar tarifas superiores a las aplicadas a los hospitales públicos, se procedió a la cancelación del contrato prospectivo con la clínica Cruz Jiminián, manteniendo vigentes otros servicios diagnósticos y especializados contratados.
El funcionario afirmó que todos estos procesos están siendo respaldados por auditorías internas y externas, así como por los órganos de supervisión correspondientes.


