Un hallazgo fósil en el yacimiento de La Tejería (El Castellar, Teruel) acaba de reescribir la geografía de los dinosaurios jurásicos: investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis han descubierto el primer ejemplar de Diplodocus fuera de Norteamérica.
Hasta la fecha, todos los registros de este icónico saurópodo gigante —un herbívoro de hasta 25 metros de longitud que vivió hace 150 millones de años— procedían en exclusiva de la Formación Morrison, en el oeste de estados unidos.
Detalles clave del hallazgo
- Los fósiles: Un conjunto de 14 vértebras caudales (de la cola) en excelente estado de conservación, junto a varios arcos hemales o chevrons (huesos en forma de «V»).
- Publicación científica: El estudio, liderado por Sergio Sánchez Fenollosa (universidad de Valencia) junto a paleontólogos de Dinópolis, se ha publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.
- Implicación geológica: La presencia de un diplodócido tan similar a las especies norteamericanas (como Diplodocus hallorum) confirma la existencia de pasos terrestres temporales a través del proto-Atlántico durante el Jurásico Superior, favorecidos por regresiones marinas.
- Exposición pública: Los fósiles originales ya se encuentran expuestos en el Museo Aragonés de Paleontología, en las instalaciones de Dinópolis (Teruel).
El descubrimiento refuerza el papel de la cordillera Ibérica como un enclave paleontológico de relevancia global. El ejemplar turolense convivió en un ecosistema costero de gran biodiversidad junto a terópodos, estegosaurios, ornitópodos y otros saurópodos gigantes locales como Turiasaurus y Losillasaurus.




