Elon Musk desplegó el jueves decenas de Cybercabs —taxis autónomos sin volante ni pedales en las calles de Austin, Texas, como parte de su apuesta por que los estadounidenses dejen atrás su miedo a «no tener el control» y utilicen el servicio.
El despliegue de los Tesla de color dorado, los cuales no le ofrecen al pasajero una sola forma de tomar el control en caso de una emergencia, se produce en momentos en que la empresa se prepara para lanzar el servicio en otras ciudades. Las acciones de Tesla subieron más de un 5 % el jueves ante la expectativa de que el servicio de taxis de aspecto futurista se popularice rápidamente.
«Sin volante, sin pedales», presumió Tesla en la red social X antes del lanzamiento. Musk continuó con una publicación en la que se mostraba un Cybercab gigante sobre el horizonte de Austin. Más tarde escribió: «Una tormenta de Cybercabs».
La compañía tenía programado un evento exclusivo de lanzamiento para la noche del jueves.
De momento se desconoce cuándo Musk pretende desplegar oficialmente el servicio de Cybercab, pero necesita moverse rápido.
Tesla se encuentra rezagado respecto a Waymo, líder del sector de taxis autónomos, en cuanto al número de vehículos desplegados y viajes completados. Para alcanzarlo, debe demostrar que su sistema, basado únicamente en cámaras, puede circular de forma segura por las calles y evitar a los peatones.
En contraste, Waymo y Zoox, de Amazon, complementan sus sistemas de cámaras con radar y una tecnología basada en láser conocida como lidar.




