En un giro digno de los pasillos de la casa blanca que alguna vez recorrió como Frank Underwood, Kevin Spacey se presentó ante un tribunal de Santa Mónica para lanzar una bomba: el centro de rehabilitación donde buscó refugio no quería curarlo, quería convertirlo en su «póster» publicitario.
La «Trampa» de The Meadows
Spacey fue tajante: según su testimonio, la clínica de lujo en Arizona intentó «venderle» un diagnóstico de adicción sexual que él no reconoce.
- El reclamo: El actor asegura que inicialmente le dijeron que no era adicto, pero que luego fabricaron registros médicos para presentarlo como el rostro público de la compulsividad sexual.
- Los errores absurdos: Para desacreditar al centro, Spacey señaló errores garrafales en sus fichas clínicas, donde supuestamente le atribuyen una esposa y acento británico. «Era obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo», sentenció.
Guerra de millones: La Trama Detrás de «House of Cards»
Este juicio no es solo sobre reputación; es una batalla de chequeras entre la productora MRC y sus aseguradoras.
- El objetivo: MRC busca que el seguro les pague más de 100 millones de dólares, alegando que Spacey tenía una «enfermedad legítima» que impidió terminar la serie.
- La defensa de Spacey: El actor sostiene que él estaba listo para grabar la sexta temporada y que fue despedido injustamente por «acusaciones falsas», arruinando el final de la serie de Netflix.
Fuego Amigo en el Set
Para demostrar que el ambiente en House of Cards no era el paraíso que todos creían, Spacey no dudó en señalar a sus excompañeros:
- Mencionó que existían quejas internas contra Michael Kelly (Doug Stamper en la serie) por incidentes inapropiados con el equipo.
- Salpicó incluso a la protagonista Robin Wright, mencionando que también hubo quejas contra ella, aunque sin entrar en detalles escabrosos.
En resumen: ¿Víctima o Villano?
Mientras Spacey lucha por limpiar su nombre —recordando que ya fue absuelto en Londres en 2023—, el juicio de Santa Mónica revela que la caída de House of Cards fue un caos de traiciones, seguros millonarios y diagnósticos médicos bajo sospecha.





