Mujer en Gales se declara culpable de acoso cibernético con videos de pedos a la exnovia de su pareja
Una mujer de Gales ha sido condenada por acoso cibernético después de enviar repetidamente videos de pedos a la exnovia de su novio. Rhiannon Evans, de 25 años, fue multada y recibió una orden de restricción tras admitir que acosó a Deborah Prytherch, enviándole una serie de videos ofensivos.
Acoso cibernético con videos de pedos
Evans envió al menos ocho videos a Prytherch, en los que se le veía sonriendo mientras colocaba una cámara en su trasero y pasaba gas directamente hacia la lente, según el Daily Post. Este acto de acoso cibernético ha generado controversia en Gales, ya que las imágenes causaron incomodidad y angustia a la víctima.
Detalles del juicio y la sentencia
La fiscal Diane Williams describió los videos como «un acto de pura malicia». Además, señaló que Evans sonreía de manera burlona mientras realizaba los videos, sin tener en cuenta el impacto emocional en la víctima. La fiscal indicó que Evans admitió haber enviado los videos durante un interrogatorio tras su arresto, alegando que lo hizo porque sentía que su pareja estaba siendo tratado injustamente.
Defensa de Rhiannon Evans
La defensa de Evans, a cargo de la abogada Harriet Gorst, argumentó que la mujer había estado bajo la influencia del alcohol cuando envió los videos y que no tenía malas intenciones. Gorst también mencionó que existían «algunos problemas» entre Prytherch y el novio de Evans relacionados con el contacto infantil, lo que podría haber influido en el comportamiento de su clienta.
Compensación a la víctima y consecuencias legales
El tribunal dictó una multa de aproximadamente $373 a Evans, incluyendo $124 en compensación para Prytherch. Además, Evans deberá asistir a 15 sesiones de rehabilitación, abstenerse de consumir alcohol durante dos meses y evitar cualquier contacto con la víctima durante un período de dos años.
Acoso cibernético en Gales: una lección de justicia
Este caso resalta la importancia de la protección contra el acoso cibernético y las consecuencias legales que pueden derivarse de conductas malintencionadas en línea. En Gales y en el Reino Unido, el acoso cibernético está siendo tratado con mayor seriedad, buscando garantizar la seguridad y bienestar de las víctimas.





